Babasónicos - A Propósito Album Reviews & Song Lyrics

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Babasónicos "A Propósito" album

- Release date : May 2011 -

A Propósito is the tenth studio album by Argentinian rock band, Babasónicos, released on May 17, 2011.

"A Propósito" album reviews

Over the first decade of the 21st century, Babasónicos seem to have reached a creative plateau -- yet it is a high plateau, and they feel truly comfortable on it. But for the inclusion of the ten-minute dance rave "Muñeco de Haití" (a concession to the band's electro party credentials, split into three different parts) stuck in the middle of the track list, A Propósito repeats the concise formula of 2008's Mucho, and comes up with another absolute winner. Ten great new songs and a 40-minute running time: game, set, and match for Babasónicos. In another tour de force of decadent elegance, the arrangements are as subtle as they are precious. If the band has taken a step back from the limelight, abandoning schizoid experimentation for languid mannerism, the voice and lyrics of leader Adrián Dargelos dominate the album like never before. Gamely, he obliges with one of his greatest overall performances yet, his trademark petulant sneer being tempered with just the right amount of emotional candor, an addictive combination that crawls under your skin, stays there long after the record has ended, and demands the pleasure of repeated listening. On top of that, the lyrics -- typically exploring the sexual and sentimental dysfunctions of the jaded urbanite -- may very well be the finest of any Babasónicos album. Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota fans will cringe at the thought, but verses such as "Solo un paranoico podria invitarte/A una performance de payasos del arte/Comerciando cantidades/De acciones de materia gris/Ahora dejame que me engañe a mi mismo/Entiendo que no soy de fiar/Ahora dejame que maneje un sauna/Y me vista de fauno, no lo tomes mal," from the outstanding opener "Flora y Fauno," are a dead ringer for the postmodern poetry of Indio Solari -- and, it must be admitted, as equally impressive. Other highlights? "Barranca Abajo," the leadoff single "Deshoras" -- but that is merely picking personal favorites. The truth is, the entire album is splendid, as well as a class apart from the formulaic humdrum of most contemporary Latin music. Never mind the language barrier; this is earnestly recommended to fans of great, intelligent pop music anywhere in the world.

*** by Mariano Prunes, All Music Guide ***

¿Cambio de década y cambio de piel? Algo de eso esconde A propósito. Si en los tempranos 90, Babasónicos irrumpió como una garra desafiante, a pura traducción criolla de psicodelia y freakshow, el nuevo milenio encontró al grupo de choque abrazado a la perfección pop y convirtió a Jessico (2001) en una de las pocas buenas del año que vivimos en peligro. De ahí en más, todo fue antes y después de Jessico la marca insuperable se transformó en estigma y a cada nuevo lanzamiento de la banda le siguió un detector de comparaciones. Con sabiduría irreverente y arrogancia en estado de rock, Babasónicos se repuso a su propio éxito y al duro trance que significó la muerte de Gabo Mannelli, fundador y cerebro oculto del grupo, para continuar como una unidad indisoluble mientras unos cuantos pesos pesados del rock argentino eligieron retirarse agotados de sí mismos. Tanto los hits imbatibles de Infame (2003) como la expansión sonora que impuso Anoche (2005) y la síntesis de época retratada en Mucho (2008) tenían la mirada puesta hacia delante, un modo de seguir arriba del escenario y renovar el repertorio luego de veinte años de constantes atracos a la buena conciencia del rock. Pero no alcanza, a Babasónicos siempre se le exige algo más. Quizá porque su cantante es demasiado bocón, quizá porque ya quedan pocos competidores en la escuela moderna o por esa vieja manía de retener una época que ya no existe.

Aleatoria y demencial, la lógica de A propósito es tan imprevisible como las mutaciones que sufren sus canciones. Es una despedida épica de ese amado objeto llamado disco, la obra manda y en esa terquedad aparecen unos cuantos gestos de resistencia. Contra la dictadura del iPod y otros sistemas de compresión, surgen las ganas de tantear la cajita color lavanda para descubrir imágenes labiales del más variado calibre. El tracklist de la contratapa miente: no son diez temas, hay tracks escondidos, canciones que se transforman en sesiones continuas y varios títulos ocultos. La velocidad valvular, una marca babasónica desde los tiempos de Pasto (1992) y Trance Zomba (1994), aquí se transforma en un trip más electrónico. Sólo "Fiesta popular" tiene esa sustancia de poder rockero y brilla prepotente en la guitarra de Mariano Roger, mientras la letra advierte con ironía los peligros de la vieja antinomia nacional: "Chicas ricas no le tengan miedo/ esto es sólo una fiesta popular;/ chicos ricos no se asusten tanto/ esto es sólo una fiesta popular", canta Dárgelos y es muy fácil imaginar la escena del terror clasista.

Es imposible obviar la calidad sónica que impone A propósito: ruido invasivo de alta definición y un concepto psicodélico para cerrar la idea. Por momentos, algunas canciones parecen dispararse sin aviso de retorno. "Tormento" utiliza su estribillo ("me verás surgir, me verás caer, no seré aprendiz de borrego") para mudar una preciosa melodía a terrenos electro-dance; "Muñeco de Haití" llega aun más lejos en tiempo y delirio: son nueve minutos divididos en tres partes, o la memoria "Funkytown" llevada al planeta Babasónicos. "Deshoras" camina a convertirse en un hit continental, puro beat pegadizo y frases de amor para descargar en el iPhone. Lo mejor aparece en las baladas midtempo, una seguidilla que arranca misteriosa y lenta con un bajo prestado de Steely Dan ("Flora y fauno"), sigue con un bolero irregular ("Ideas"), se pone ochentosa y dicta cátedra de resignación romántica ("En privado") y roza la cumbre de la canción sentimental cuando Dárgelos lanza: "Vení, anotate a la escuela de mis besos, es sólo eso lo que tenés que probar" ("El pupilo"). Conmovedor.

El ritmo suave se mantiene en el final: "Barranca abajo" es otra declaración de fracaso firmada al borde de la cama ("quiero que te saques la ropa y que sigas siendo mala en pelotas porque sí"). El cierre funciona como epílogo en varios sentidos, "anunciando que hemos llegado hasta el fin" ("Chisme de zorro"). A propósito o per godere, Babasónicos lo hizo de nuevo: malicia y fantasía para otra fiesta popular.

*** por Oscar Jalil, Rolling Stone ***

The music video of "Deshoras" -- the lead single off Babasónicos' 10th studio album -- depicts the Argentine sextet as decadent audience members, watching brutal bouts of martial arts combat inside a mansion. Strangely enough, the song itself is anything but violent. A subtly layered pop-rock miniature, its melody seeped in nostalgia, it evokes the haunting textures of '70s Latin balladry.

Then again, Babasónicos is known for its perverse fascination with contrasts. Since it emerged in the early '90s from the suburbs of Buenos Aires, the band has alternated between trashy Spanish torch songs, the hedonistic glam-pop of Roxy Music and carefully constructed tributes to vintage arena rock ("Scorpions Fan" is the title of an earlier song). It is the honey-sweet voice of singer and resident eccentric Adrián Dárgelos that makes it all gel together. And the hypnotic hooks, of course. For a band of such experimental tendencies, Babasónicos has amassed a remarkable catalog of hits.

"A Propósito" follows the same aesthetic path as the group's last three albums. But the songwriting is particularly zesty and accomplished. The rollicking "Fiesta Popular" advises the rich to embrace working-class parties. "Barranca Abajo" mixes wide-eyed tenderness with unrestrained erotica. And the nine-minute-long "Muñeco De Haití," with its thumping beat and gleeful electronic blips, delivers three different song ideas within the same breathless epic.

As a genre, most Latin rock involves a never-ending race to catch up, to stand up to the Radioheads and Coldplays of the world. A rare exception to the rule, Babasónicos forges its own path, anchored on the sheer beauty of its music. The español part of the equation is just a detail this time around.

*** by Ernesto Lechner, Los Angeles Times ***